Uno de los momentos mas duros cuando emigras es ese instante en el aeropuerto cuando ha llegado la hora de decir "hasta pronto". En especial cuando hay niños y ves la cara de los abuelos gritando en silencio "no te vayas", esos fuertes abrazos que tal vez nunca te habían dado antes y es que cuando emigras al otro lado del planeta, mil preguntas pasan por tu mente en solo fracciones de segundo ¿es realmente esto lo que quiero?, ¿es esta la decisión correcta?, ¿me irá bien?, ¿realmente los volveré a ver a todos juntos otra vez?. Y así, el cruel tiempo sigue avanzando, entras en razón y sabes que no hay vuelta atrás. Te espera un largo camino por recorrer y casi sin mirar atrás empiezas a alzar vuelo hacia nuevos rumbos.
Ya al otro lado de las lágrimas, das tu primer paso a la tan planificada y seguramente esperada emigración. En nuestro caso, pues emigrando con dos pequeños, veníamos preparando desde hace meses las compras de ropa de invierno, trajes para las entrevistas, cobijas y bueno... todo lo que pueda ahorrar unos dolaritos mas adelante. Como somos cuatro, ¡Un total de 10 maletas de equipaje! (2 por cada pasaje + 2 extra) nos acompañaban en esta nueva aventura.
Ya en la espera del avión, de pronto anunciaron por el parlante "Señor Eduardo es solicitado en el counter de la aerolínea". ¿Qué pasó ahora?... me acerqué a una de las chicas de la aerolínea y me dijo "es solicitado en el departamento de aduana para una revisión de sus maletas" ..... Cooooooohhhhhhh muchos de quienes leemos estas lineas sabemos que esto no es nada bueno.
Llegamos al fulano departamento de aduanas, un par de guardias nacionales me esperaban tal como cuando esperas que te sirvan la comida en un restaurante y estás muerto de hambre.
- "Buenos días, hacia dónde se dirige ciudadano". Preguntó uno de los guardias nacionales.
- "A Australia". Respondí con mi cara de buen ciudadano bien administrada.
- "¿Usted declaró toda la mercancía que lleva en esas maletas? ". Preguntó el otro guardia, en un tono de "vamos directo al grano".
- "Disculpe, pero no es mercancía. Mi familia y yo nos estamos mudando a ese país. Y como entenderá llevamos prácticamente toda nuestra ropa". -Respondí.
Pues como se imaginarán pasaron más de 30 minutos en un toma y dame entre los guardias y yo. Según ellos llevaba ropa para hacer negocio, ¡imagínense!, como si fuese un negoción comprar ropa en Venezuela y llevarla nada mas y nada menos a Australia, que tiene ahí mismo China que es de donde se exporta la mayor mano de obra de producción de ropa.... eso mi amigo, lo entiende usted que lee este blog y cualquier persona con cuatro dedos de frente, pero no un guardia nacional sediento de corrupción y en la espera de exprimir cuanto sea posible al ciudadano... Al final entre las pocas evidencias que les pude mostrar en ese momento y lo mas importante, la firmeza de que no les iba a soltar ni un centavo, me dejaron ir, no sin antes recitar "bueno, déjanos algo para los refrescos...".
Se puede entender que ellos estaban haciendo su trabajo, que hay mucha gente que ciertamente evade impuestos, pero escuchar esa última frase fue la gota que derramó el vaso e hizo terminar de convencerme que emigrar es la mejor decisión.
Moraleja: si traen ropa nueva, traten de darle un poco de uso antes de emigrar. Yo había removido etiquetas y mezclado ropa usada con la nueva sin embargo algunas chaquetas y zapatos para invierno, obviamente con poco uso, llamaron la atención de estos señores. Inclusive ropa que era usada ellos me discutían que era nueva y que la llevaba para negocio. Creo que también me pelé en comprar maletas del mismo modelo y color. Si pueden varíen un poco los colores y modelos de las maletas.
Como siempre sus comentarios son siempre bienvenidos.
Hasta la próxima!

No comments:
Post a Comment